Morelia, Michoacán. Desde el 8 de agosto, los usuarios del transporte público en Morelia pagan 12 pesos por viaje, un peso más que la tarifa anterior. El aumento fue autorizado por el Gobierno de Michoacán y publicado en el Periódico Oficial del Estado, bajo el argumento de que los costos de operación del transporte se han incrementado.
El problema es que el aumento no vino acompañado, al menos hasta ahora, de una mejora que el usuario pueda ver.
Las combis y camiones que circulan diariamente por Morelia siguen siendo, para muchos ciudadanos, un servicio con unidades deterioradas, problemas de limpieza, tiempos de espera poco confiables y recorridos que no siempre responden al crecimiento de la ciudad. Aun así, el costo del pasaje ya aumentó.
La situación resulta todavía más llamativa porque el Gobierno de Michoacán está impulsando una transformación del transporte de Morelia con proyectos como el Morebús y el Teleférico. La intención es ofrecer nuevas alternativas de movilidad y reducir la dependencia del sistema tradicional.
Pero la llegada de estos proyectos no ha sido recibida de la misma manera por todos.
En junio, integrantes del sector transportista bloquearon vialidades de Morelia para protestar contra aspectos relacionados con el Morebús y exigir diálogo con las autoridades. El conflicto tiene un fondo evidente: la entrada de un sistema de transporte masivo puede modificar rutas y afectar la forma en que actualmente trabajan los concesionarios.
Y mientras el Gobierno avanza con estos proyectos, el transporte tradicional no parece estar haciendo el mismo esfuerzo de transformación.
El aumento de la tarifa puede justificarse desde el incremento de los costos de operación. Lo que resulta más difícil de explicar para el usuario es por qué pagar más no se traduce también en unidades en mejores condiciones, mayor seguridad, tiempos de espera razonables y un servicio más eficiente.
Los concesionarios pueden defender sus rutas y sus intereses frente al Morebús y el Teleférico. Es legítimo. Pero también deberían existir exigencias para ellos, si cobran más, tienen que ofrecer un servicio que corresponda con ese precio.
Morelia está creciendo y su sistema de movilidad necesita hacerlo también. El Morebús y el Teleférico forman parte de esa transformación, pero la modernización no debería depender únicamente de construir nuevas obras. También implica que quienes durante años han prestado el servicio tradicional acepten que la ciudad cambió y que sus usuarios tienen derecho a exigir algo mejor.
No Comment! Be the first one.